Ir al contenido principal

Los Lechones de Santiago

Los personajes de carnaval reinantes de la ciudad de Santiago son los lechones o bien «lechones», máscaras con máscaras que se semejan a la cara de un cerdo (el cerdo de la ciudad de Santiago es renombrado). No amedrentan por sus cuernos altos, sino tienen un morro largo y encorvado. Hay cientos y cientos de conjuntos de lechones participantes , con alteraciones en sus máscaras y trajes para indicar su vecindario.
Los 2 más populares son Los Pepines , con morros altos y puntiagudos mas cuernos llanos, y Los Joyeros, con máscaras que están repletas de numerosas espinas. Su indumentaria es afín, y consiste en una camisa de manga larga y pantalones hechos de seda, adornados con lentejuelas, cuentas y espéculos, y pertrechados con un cinturón ancho.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Los Pintaos de Barahona

Ciertas comparsas o bien conjuntos del carnaval dominicano tienen orígenes más recientes ademas tienen un enorme significado cultural. La ciudad de Barahona, al sudoeste del país, es famosa por Los Pintaos, un conjunto creado en 1997 por Francisco Suero Medina, conocido de forma local como El Gato.  Hicieron su debut en el desfile nacional en 2000, y en 2008 fueron premiados con la más alto distinción de Carnaval concedido por el Ministerio de Cultura: el Premio Nacional de Carnaval Felipe Abreu. Los Pintaos representan a los cimarrones, que se sublevaron contra el colonialismo de España y la esclavitud y se refugiaron en las montañas de Bahoruco, al sudoeste de la Republica Dominicana.

Diablo Cojuelo de La Vega

La tradición en nuestro país de vestirse de Diablo Cojuelo data de los 70 se iniciaron a organizar las comparsas y con ellas, el surgimiento de los personajes. En el argot popular la gente les llama "cajuelo" cuando en realidad es "cojuelo". Vestido con una capa, una camisa refulgente y pantalones anchos cubiertos con campanas, espéculos y cintas todo como una mofa de los caballeros medievales españoles los diablos atemorizan a la multitud con sus máscaras gigantes y sus látigos. Cada conjunto de estos demonios cojeando de La Vega diseña y fabrica sus máscaras todos los años, meses antes de Carnaval, y ocultos de los contendientes.